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lunes, 31 de octubre de 2016

SI LAS MUJERES ENTENDIERAN


Que tenemos sentimientos


Si las mujeres entendieran… que los hombres tenemos miedos, pero sin tanto permiso para mostrarlos.

Que hay emoción en el ruido de un motor o el grito de un gol.

Que valoramos mucho más el exceso de sonrisas que tres quilos menos.

Lo abrumador que es ser el sostén de una familia, tener que ser valiente, poderoso y exitoso a toda hora.

Lo molestas que son las comparaciones con “el marido/novio de”.

La necesidad que tenemos de un abrazo que no siempre sabemos pedir, lo difícil que es comprender lo que nunca nos han enseñado, Las lágrimas que nos anímanos a llorar.

El poder que ustedes tienen sobre nosotros, que también pasamos noches sin dormir, que necesitamos silencio como ustedes charla, no andamos por la vida pensando en cómo lastimarlas, somos más débiles de lo que nuestra altura y músculos dirían.


Que sacar lo peor y lo mejor de nosotros está en sus manos, pensamos y razonamos diferente, sentimos muy parecido, demostramos sentimientos como podemos o como aprendimos.

Si las mujeres entendieran todo esto, si lograran mirar más allá de algunos olvidos, si se dieran cuenta de que no hay todos o ninguno, si pudieran sentir que para nosotros la mejor demostración de amor es haberlas elegido, si las mujeres bajaran un poquito la guardia, los reproches y tantos reclamos, se pudieran incrementar las sonrisas, los brindis y la picardía, si nos dejaran ser sin tanto mandato sin tanta expectativa, comprenderán que ustedes son lo que le da sentido a nuestras vidas como mujeres, novias, madres, hijas, hermanas o amigas.

Al final del día, donde se acaban las bromas, donde no hay público, donde solo queda un hombre y sus latidos, ahí están ustedes.


(((Con el que cada una eligió)))








jueves, 20 de octubre de 2016

AMORES COBARDES




No llegan a historias...

Ella fue directa y sincera desde el principio, le pidió sin miramientos un amor de verdad, uno que no se marchitara, un amor para contar. El final si importaba que fuese en un mes o nunca, sólo importaba el momento, un amor donde las caídas serian menos que las veces que se levantarían juntos, uno sin destiempo, con entrega. Ella quería un antigua, con notas dejadas en el refri, besos en las mañanas, películas de arte y un poco de lecturas de poemas, ella quería hacerle el amor con total entrega. Poco más de eso pedía....pero ese "poco" seria siempre con él.

Él no fue sincero en un principio —tampoco en al final—, usó siempre máscaras y a la fecha no se sabe a ciencia cierta quién es. Él quería un amor de mentiras, de esos que no deberían llamarse amor, él buscaba una persona que fuese más que amiga y menos que novia, él buscaba sexo sin explosión de sentimientos, un amor a la ligera, sin ataduras, sin ganas de ser y estar.

La vida dio tumbos y los puso a cada uno en el sitio que querían, ella logró ese amor anhelado y él sigue hablándole pidiéndole regresar.


"...La cobardía es asunto de los nombres, no de los amantes. Los amores cobardes no llegan amores, ni a historias, se quedan allí. Ni el recuerdo los puede salvar...